Existe una preocupante insatisfacción con la situación actual de vivienda en Bolivia.
El Monitor de Vivienda Ipsos 2025 revela importantes contrastes en la percepción de la situación habitacional en Bolivia en comparación con las tendencias globales y latinoamericanas.
Satisfacción con la vivienda
Sólo el 27% de los bolivianos se declara contento con su situación de vivienda, una cifra significativamente menor al 55% en Latinoamérica y 61% a nivel global. Esta diferencia se acentúa al analizar la situación de propietarios e inquilinos. Mientras que en Latinoamérica el 68% de los propietarios se declara feliz, en Bolivia este porcentaje cae al 36%. La satisfacción entre inquilinos es aún menor en ambos contextos, con un 43% en Latinoamérica y un 22% en Bolivia.
Situación de vivienda
El 48% de los encuestados en el Eje Troncal son propietarios de vivienda, el 38% alquila y el 14% se encuentra en otras situaciones. La propiedad de vivienda es más común en La Paz y Cochabamba, mientras que el alquiler prevalece en El Alto y Santa Cruz.
Principales desafíos
A diferencia del panorama global y latinoamericano, donde los altos precios de las propiedades y los costos de alquiler son los principales desafíos, en Bolivia la mayor preocupación (34%) es el aumento en los costos de construcción. Los altos precios de las propiedades (33%) y las altas tasas de interés (26%) también son relevantes, pero el costo del alquiler (18%) es una preocupación considerablemente menor en comparación con Latinoamérica (38%).
Percepción del problema
En Bolivia, el 64% considera que no se presta suficiente atención al problema de la vivienda, una percepción compartida con la mayoría de los países latinoamericanos y el promedio global. Además, el 48% de los bolivianos cree que el gobierno no puede hacer mucho para lidiar con los problemas de vivienda, un porcentaje superior al promedio global (29%).
Características de la vivienda ideal
Los bolivianos priorizan el acceso al transporte público (38%) por encima de la relación calidad-precio (30%) y la buena ubicación (35%), a diferencia de la tendencia global que prioriza estos dos últimos factores. La baja tasa de delincuencia y la buena infraestructura local también son relevantes, aunque menos que en el promedio global.
La baja satisfacción con la vivienda en Bolivia, en contraste con las tendencias globales y latinoamericanas, sugiere la necesidad de políticas públicas focalizadas en las particularidades del contexto boliviano. El aumento en los costos de construcción, identificado como el principal desafío, impacta directamente en la asequibilidad de la vivienda, especialmente para las generaciones más jóvenes.
Para mejorar este panorama, se deben explorar estrategias que promuevan la construcción de viviendas a precios accesibles, considerando la importancia que los bolivianos otorgan al acceso al transporte público y a una buena infraestructura local. Además, es crucial fomentar la participación del sector privado en el desarrollo de soluciones habitacionales innovadoras y sostenibles, así como fortalecer los mecanismos de financiamiento para la adquisición de vivienda.