Bolivia: La familia como pilar de felicidad en medio de incertidumbres económicas y políticas.
El Índice de Felicidad 2025 de Ipsos proporciona un análisis extenso sobre cómo las personas perciben su felicidad, basado en encuestas realizadas en 30 países, con un enfoque especial en Bolivia.
En términos generales, el 26% de los bolivianos se consideran felices, mientras que el 7% se sienten muy felices. Comparado con el promedio global, Bolivia presenta niveles de felicidad bastante menores, donde el 16% de los encuestados a nivel global se identificaron como muy felices y un adicional 55% como felices, lo que sitúa el promedio global de felicidad en un nivel superior al observado en Bolivia.
A nivel local, las principales fuentes de felicidad para los bolivianos son las relaciones familiares (51%), seguidas del bienestar mental (34%) y físico (26%). Sin embargo, la situación financiera es mencionada como un factor significativo de infelicidad por el 47% de los encuestados, lo cual es una preocupación compartida a nivel regional y global. No obstante, Bolivia tiene un porcentaje ligeramente inferior respecto a otros países como Colombia y Perú, donde la percepción de problemas financieros es aún más alta (ambos 60%).
Bolivia destaca específicamente por la relevancia de las relaciones familiares en su índice de felicidad, superando el promedio global y la mayoría de los países latinoamericanos mencionados en el informe.
La felicidad en Bolivia parece depender más de las conexiones personales que en otras naciones. Sin embargo, las dificultades económicas y las inestabilidades políticas persisten en limitar el bienestar general de sus ciudadanos. Un enfoque más dirigido hacia mejorar las condiciones económicas y de vida podría potenciar la percepción de felicidad en la región. Es esencial que las políticas públicas tengan en cuenta estas dinámicas para fomentar un entorno que no solo mantenga las conexiones personales, sino que también mitigue los factores externos adversos que impiden un bienestar óptimo.