La mayoría de los encuestados (81%) perciben que la calidad del aire ha empeorado notablemente debido a los incendios forestales. Este sentimiento es especialmente fuerte entre la generación Baby Boomer (60 78 años), con un 94% reportando un empeoramiento notable.
La percepción de un empeoramiento notable en la calidad del aire varía entre ciudades. Los encuestados de La Paz (85%) y Santa Cruz (85%) son más propensos a reportar un empeoramiento notable en comparación con los de El Alto (70%).
Existe una insatisfacción generalizada con las medidas actuales. La mayoría de los encuestados considera que las medidas tomadas por las autoridades para prevenir y controlar los incendios forestales y proteger la salud de la población son insuficientes (52%). Este sentimiento es especialmente fuerte en Cochabamba (61%) y El Alto (61%).
Un porcentaje significativo de los encuestados cree que no se está haciendo nada o no se están tomando medidas adecuadas (45%). Esta percepción es más prevalente en La Paz (52%), Santa Cruz (52%) y entre los Millennials (28 43 años) con un 55%.
Dada la percepción generalizada de que la calidad del aire ha empeorado notablemente debido a los incendios forestales y la insatisfacción con las medidas actuales, es preciso que las autoridades implementen medidas preventivas y de control más eficaces, fortalezcan la coordinación y los recursos, involucren a la comunidad y evalúen y ajusten las políticas existentes para abordar esta crisis de manera más efectiva y restaurar la confianza de la población.