Inseguridad y delincuencia son dos palabras que continuamente forman parte de la conversación de muchos bolivianos.
Según Naciones Unidas la delincuencia ha causado más muertes que los mismos conflictos armados. En 2017, se registraron 464.000 decesos a causa de la delincuencia y violencia de género, una cifra que superó las 89.000 muertes originadas en conflictos armados durante el mismo año.
Si bien los datos citados no son de este año, nos permiten evidenciar la innegable importancia de no dejar de lado esta temática y una clara muestra de ello, es que el 30% de los consultados por el Monitor de Ipsos CIESMORI declaró que la delincuencia e inseguridad ciudadana debe ser un tema prioritario para su municipio. Más en el caso de los cochabambinos (34%) y paceños (28%), que le asignan un mayor grado de importancia en comparación de El Alto y Santa Cruz.
Un mejor control
El estudio realizado por Ipsos CIESMORI muestra que el 80% de los consultados califica actualmente como malo el control que se realiza a la delincuencia en su municipio, lo que nos revela que es necesario prestar mayor atención a esta temática. Y en todo caso son los alteños, con un 87%, los que califican de forma negativa el control de este tipo de acciones.
Por su parte, en la acera opuesta se encuentran los cochabambinos, quienes es con un 24% evalúan como regular el control que existe en torno a la delincuencia y un 62% otorgan una calificación negativa.
Todo esto llevaría a afirmar que es importante que las autoridades locales presten mayor atención a la seguridad ciudadana y delincuencia en sus territorios.
Factores que influyen
Desde el punto de vista de ONU Hábitat, la planificación urbana juega un papel importante en la prevención del crimen. Es decir, que las actividades delictivas tenderían a ser más agudas en zonas sin transporte público o con espacios públicos en mal estado, entre otros.
Un transporte público, ordenado y eficiente; permitiría no solo el descongestionamiento de vías, sino también que todas las zonas céntricas o no, cuenten con conexiones que eviten exposiciones a situaciones peligrosas. Sin embargo, el 70% de los participantes del estudio de opinión evalúan como mala a la gestión del orden del transporte en su municipio; un claro ejemplo de esta percepción negativa la dan los habitantes de El Alto, cuya calificación negativa llega al 76%.
En cuanto a espacios públicos (parques y áreas verdes), éstos generan un efecto de seguridad y armonía; y cuando se encuentran en buen estado crean un sentido de identidad social. Entendiéndose buen estado como una buena gestión, 57% de los bolivianos les otorgan una mala puntuación a sus municipios en lo que refiere a la gestión de parques y áreas verdes. Lo destacable en este caso es que el 48% de los cochabambinos juzga como buena la gestión en esos espacios públicos.
Transporte y espacios públicos no son los únicos factores que confluyen al momento de hablar de delincuencia, existen muchos otros, pero es innegable que la planificación urbana en combinación de acciones puntuales por parte de autoridades y ciudadanía pueden reducir las tasas de delincuencia y mejorar la calidad de vida de los bolivianos.