La pandemia día a día enseña la importancia de aplicar medidas de bioseguridad y cuidado para frenar los contagios. Y en este contexto, además del lavado de manos, las vacunas y el barbijo se constituyen en las más importantes armas para combatir a la COVID -19; mas ello no implica que toda la población recurra a vacunarse o incluso utilice barbijo.
Protección desde el rostro
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las mascarillas deben utilizarse como parte de una estrategia integral de medidas para suprimir la transmisión de la COVID-19 y salvar vidas; por tanto, se consideraría fundamental que todos portaran uno, sobre todo si se estará en contacto con otras personas.
En octubre, el Vagón de Opinión de CIESMORI consultó a los bolivianos que viven en las ciudades capitales del eje del país sobre el uso obligatorio del barbijo en espacios públicos o de uso común; y el 89% manifestó estar de acuerdo con esa medida. En este punto destaca Santa Cruz de la Sierra (90%) como la ciudad que más se identifica con esa posición, mientras que El Alto (87%) es la que siente una menor inclinación por esta opción.
Una garantía
El uso de una mascarilla por sí sola no basta para proporcionar una protección adecuada contra la COVID-19, por tanto, el vacunarse contra la COVID-19 podría ser una muy buena opción.
Quien opta por inocularse recibe un certificado como constancia del hecho, lo que para muchos es una garantía de protección; empero para algunos la garantía no debería ser sinónimo de obligatoriedad.
Si bien la OMS considera que el certificado de vacunación contra la COVID-19 no debería ser un requisito para realizar algunas actividades, como viajar. En el caso de Bolivia, el 60% de los entrevistados por CIESMORI considera que se debería solicitar el certificado de vacunación para ingresar a bares, discotecas y locales nocturnos; mientras que el 47% cree que este documento debe ser solicitado para asistir a centros educativos y de salud.
Frente a la buena predisposición y apoyo a la portación de certificados, existe un porcentaje (17%) que considera que en ningún caso debe solicitarse este documento.
El barbijo y la vacuna ayudan a detener el surgimiento de nuevas olas de coronavirus y según estos datos, los bolivianos en verdad han tomado conciencia sobre su uso y aplicación.